Mecanismo de lesión de un erizo de mar

Los erizos de mar están cubiertos de espinas, que pueden penetrar fácilmente en las botas y trajes de buceo de los buceadores, perforar la piel y romperla. Estas espinas están hechas de carbonato de calcio, la misma sustancia que comprende las cáscaras de los huevos. Las espinas de erizo de mar suelen ser huecas y pueden ser frágiles, especialmente cuando se trata de extraer espinas rotas de la piel.

Las lesiones generalmente ocurren cuando la gente los pisa mientras camina a través de fondos rocosos poco profundos o piscinas de marea. Los buzos y esnorquelistas se lesionan a menudo mientras nadan en la superficie en aguas poco profundas, así como cuando entran o salen del agua desde las inmersiones en la orilla.

EpidemiologíaEpidemiología del Erizo de mar

Aunque se dispone de pocos datos epidemiológicos, las heridas por pinchazos en el erizo de mar son comunes entre los buceadores, especialmente cuando se encuentran en aguas poco profundas, cerca de orillas rocosas o muy cerca de pecios y otras superficies duras. El equipo de DAN Medical Information recibe por lo menos una llamada a la semana con respecto a lesiones de erizos de mar, típicamente de buzos y esnorquelistas que nadan en aguas muy poco profundas cerca de las orillas rocosas.

Signos y síntomas

Las lesiones son típicamente en forma de heridas punzantes, a menudo múltiples y localizadas. También es posible que se produzcan rasguños y laceraciones en la piel. Las heridas por punción son generalmente dolorosas y están asociadas con enrojecimiento e hinchazón. El dolor varía de leve a severo dependiendo de varios factores, incluyendo la especie de erizo de mar, el área corporal de la herida, las capas articulares o musculares comprometidas, el número de punciones, la profundidad de la punción y el umbral de dolor de la persona.Las lesiones del Erizo de mar

Múltiples heridas por punción pueden causar debilidad o parálisis de las extremidades, especialmente en el caso de las especies de columna larga del género Diadema. En muy raras ocasiones, se pueden presentar complicaciones inmediatas que ponen en peligro la vida.

Tratamiento

Contrariamente a la creencia popular, muy pocas especies de erizos de mar son realmente tóxicas. El dolor y la hinchazón son a menudo el resultado de la reacción del cuerpo a una miríada de antígenos presentes en la superficie de las espinas dorsales.

Las espinas dorsales suelen estar cubiertas con pigmentos fuertes, por lo que las heridas punzantes individuales son a menudo claramente visibles y pueden hacer sospechar que cada punción contiene un fragmento de una espina dorsal. Aunque esto es posible, no necesariamente puede ser el caso. Es más fácil evaluar cada punción individual una vez que el proceso inflamatorio agudo ha comenzado a recesar.

La decisión de si es necesaria la extirpación quirúrgica de las espinas retenidas se basa generalmente en el compromiso de las articulaciones o de la capa muscular y en si hay dolor con el movimiento o signos de infección. Las espinas generalmente se encapsulan en poco tiempo, pero no siempre se disuelven. Un granuloma reactivo es una reacción común a los cuerpos extraños pequeños que quedan. La localización radiológica, la fluoroscopia o una ecografía pueden ser útiles para evitar una extracción quirúrgica a ciegas que pueda causar una mayor fractura de la columna vertebral.

Tratamiento de un erizo de mar

El uso de antiinflamatorios y fisioterapia es a menudo clave para el manejo de estas lesiones, particularmente cuando involucran articulaciones pequeñas, ya que un proceso inflamatorio prolongado puede resultar en fibrosis, que puede limitar el rango de movimiento.

Si hay signos de infección, el médico puede recetar antibióticos y una vacuna antitetánica.

Erizo de mar con flores

El erizo de mar de flor es el más tóxico de todos los erizos de mar. Sus espinas cortas son inofensivas, pero sus pedicelarias, que parecen pequeñas flores, son pequeñas garras (Toxopnueustes significa «pie tóxico»). Estas garras contienen una toxina que puede causar un dolor severo similar al de una picadura de medusa, mareos, dificultad para respirar, dificultad para hablar, debilidad generalizada y entumecimiento de los labios, lengua y párpados.